El envasado casero convierte una cosecha de verano en comida para el invierno, pero solo cuando el tiempo de procesado es correcto. Demasiado corto, y el tarro no es seguro, por muy bien que parezca. Demasiado largo, y la comida queda blanda y apagada. Esta calculadora gratuita ajusta el tiempo de procesado para tu alimento, tu tamaño de tarro y tu altitud, para que empieces desde un número sensato en lugar de una suposición.
La regla de la calculadora se basa en la acidez, el tamaño del tarro y la altitud: los alimentos de ácido alto como la fruta, los encurtidos y el tomate necesitan unos 10 minutos para un tarro pequeño, 15 minutos para un tarro mediano y 20 minutos para un tarro grande, mientras que los alimentos de ácido bajo como la carne, las verduras y las legumbres necesitan unos 40, 55 y 75 minutos, con 5 a 15 minutos extra añadidos por la altitud. La acidez decide el método, porque los alimentos de ácido alto pueden ir al baño María mientras que los alimentos de ácido bajo necesitan olla a presión para llegar a una temperatura segura. El tamaño del tarro decide el tiempo, porque el calor debe llegar al centro del tarro, y un tarro grande tarda más que uno pequeño.
La altitud cambia el tiempo de envasado porque el agua hierve a menor temperatura a gran altura sobre el nivel del mar. A 500 metros la calculadora añade 5 minutos, a 1.000 metros añade 10 minutos, y por encima de 2.000 metros añade 15 minutos. Saltar este paso es el error más común del envasado casero, y deja tarros poco procesados aunque todo lo demás parezca correcto. Muchos aficionados al envasado casero pasan por alto este paso por completo, porque las recetas a nivel del mar parecen universales, y no lo son.
Esta calculadora es orientación educativa, no una receta probada, y esa distinción importa. Una receta probada se comprobó en un laboratorio para un alimento, un tamaño de tarro y un método concretos, mientras que una calculadora solo puede ajustar un tiempo general. Empieza siempre desde una receta probada para tu alimento exacto, y usa la calculadora para entender cómo la altitud y el tamaño del tarro mueven el tiempo, no para inventar una receta desde cero.
La preparación del tarro importa tanto como el reloj. Usa tarros hechos para envasar, revisa los bordes por si tienen mellas, usa tapas nuevas, y deja el espacio libre que indique tu receta. Limpia los bordes antes de cerrar, porque una sola gota de comida en un borde puede romper el cierre. Después del procesado, deja que los tarros se enfríen sin moverlos, comprueba que cada tapa haya sellado, y guarda los tarros cerrados en un lugar fresco y oscuro.
Después de abrir, las reglas cambian por completo. Un tarro abierto pertenece al refrigerador y debe usarse en pocos días, como cualquier otro alimento abierto. Un tarro que no selló, un tarro con la tapa abombada, o un tarro que suelta gas o huele raro al abrirlo debe tirarse sin probarlo. El envasado casero premia el cuidado, y castiga los atajos, así que nunca pruebes un tarro dudoso para comprobarlo.
La altitud es solo una de las variables que mueven el tiempo de envasado. La densidad del alimento también importa: un puré espeso se calienta más lento que un jugo ligero, y las verduras apretadas se calientan más lento que las sueltas. Por eso las recetas indican un estilo de llenado y un espacio libre, y por eso cambiar una receta apretando más los tarros o añadiendo ingredientes densos puede romper un tiempo que era seguro para la versión original.
Guarda esta página como ayuda para aprender en tu próxima temporada de envasado. La calculadora es gratis, no necesita cuenta y funciona en tu navegador, en el móvil o en el ordenador. Escribe acidez, tamaño de tarro y altitud, y luego compara el resultado con una receta probada antes de cerrar un solo tarro.
English version: Canning Processing Time Calculator – Time by Jar Size and Altitude

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